Dicen que las mujeres no emprendemos

No paramos de escuchar que “NO HAY MUJERES EMPRENDEDORAS”, nos dicen que no quieren que nos desanimemos, pero que la verdad, es que la Mujer No Emprende. Cuando pensamos en la idea de crear MERAKIU, “la plataforma que impulsa los proyectos y negocios creados por las mujeres”, y se lo contábamos a nuestros amigos hombres, […]
Muchas gracias Daniela Violi, por crear nuestra ilustración inspiradora para que todas le digamos al mundo #SiEmprendo

No paramos de escuchar que “NO HAY MUJERES EMPRENDEDORAS”, nos dicen que no quieren que nos desanimemos, pero que la verdad, es que la Mujer No Emprende.

Cuando pensamos en la idea de crear MERAKIU, “la plataforma que impulsa los proyectos y negocios creados por las mujeres”, y se lo contábamos a nuestros amigos hombres, solían decirnos, “mucha suerte, aunque no le veo mucho potencial a tu idea porque no veo que las mujeres estén interesadas en crear grandes empresas”. Lo contrario pasaba cuando se lo decíamos a nuestras amigas mujeres, que inmediatamente veían el potencial que tenemos las mujeres como emprendedoras.

Actualmente, cada vez que tenemos que presentar MERAKIU a grupos principalmente conformados por hombres, tenemos que comenzar contando porqué creemos en la mujer y porqué nosotras ESTAMOS CONVENCIDAS DE QUE LA MUJER ES UNA EXCELENTE EMPRENDEDORA.

Solemos empezar diciendo que según GEM (Global Entrepreneurship Monitor) hay más de 163 millones de mujeres en el mundo (28% del total), comprometidas en comenzar un negocio y que la actividad empresarial femenina creció un 10% en el 2016. A pesar de que la cifra no es ideal sabiendo que nosotras representamos más del 50% de la población, se observa que cada vez hay más mujeres emprendiendo. Según la misma organización, la región con mayor índice de emprendimiento femenino es Latino América, donde por cada 17 mujeres emprendiendo hay 20 hombres, y la que tiene el más bajo es Europa, donde por cada 6 emprendedoras hay 10 hombres.

 

GEM GLOBAL REPORT 2017/18

Aún así, muchos hombres nos dicen que el porcentaje de mujeres emprendedoras es casi nulo, que no hay muchas “startups” creadas por mujeres que valga la pena mencionar y que en todos los “Startups Summits”, casi no se ven mujeres mostrando sus negocios. Según la organización South Summit, el 18% de los emprendedores en Europa son mujeres, el 23% en Latino América y casi el 40% en Estados Unidos.

¿Por qué no coinciden las cifras? ¿Hay un problema de definición sobre lo que significa ser emprendedor?

 

Según la RAE, un emprendedor es una “persona que emprende con resolución acciones o empresas innovadoras”; y emprender es “acometer y comenzar una obra, un negocio, especialmente si encierran dificultad o peligro”. Me gusta más la definición de Wikipedia que dice que un emprendedor es es una “persona que diseña, lanza y pone en funcionamiento un nuevo negocio”. Y que el emprendimiento es “la capacidad y el deseo de desarrollar, organizar y manejar un negocio junto con sus respectivos riesgos con el fin de obtener una ganancia”.

Por otro lado, una Startup, es una “empresa emergente, que se apoya en la tecnología para tener escalabilidad y altísimo crecimiento potencial“.

Luego, el problema de percepción está en que se asocia que para poder ser emprendedor, se debe crear una startup tecnológica. Entonces, como nosotras las mujeres, en general, preferimos otro tipo de negocios que no están tan enfocados en la tecnología, ¿no se nos puede considerar emprendedoras?.

Lo que más me entristece, es que suelen decirnos que lo que emprendimientos creados por mujeres no pueden considerarse verdaderamente emprendimientos, y que en la mayoría de los casos lo que nosotras hacemos es pequeño, de poco valor e ínfimo potencial de crecimiento. Dicen que nuestros proyectos “son muy “light” en temas de mujeres, rosita y de corazoncito”.  Y eso me causa risa, porque a punta de corazoncitos rosita, mujeres como Agatha Ruiz de la Prada, han construido empresas potentes en el mundo de la moda.

Según muchos, “la mujer no emprende porque somos aversas al riesgo y no nos gusta endeudarnos”, pero en nuestra opinión, esta forma de ver la vida, combinada con que somos excelentes administradoras de los recursos, ha demostrado que las empresas creadas por mujeres permanecen más en el tiempo y saben contrarrestar los efectos de las crisis económicas. Por ejemplo, en el caso de España, en el 2017 sólo el 30% de las empresas creadas por mujeres cerraron comparado con el 58% de la de los hombres.  Aunque puede que si valga la pena pedir financiación para poder acometer proyectos más ambiciosos. Sin embargo, muchas cosas tienen que cambiar para que nosotras podamos acceder a este capital, ya que sólo el 5% de los fondos de Capital Riesgo van a proyectos creados por mujeres y sólo el 27% de los préstamos se les otorgan a mujeres, a una tasa de interés hasta un 15% mayor a la de los hombres a pesar de que somos un 7% menos morosas. Entonces, ¿cómo pueden esperar que construyamos las grandes corporaciones del futuro, si no nos las financian, y si llegan a hacerlo, nos las cobran más caro?

Otra de los limitantes, según varios, es que somos hiper perfeccionistas y queremos estar muy preparadas para lo que hacemos. Dicen que no vemos el error como una excelente herramienta de aprendizaje y esto es clave para que cualquier emprendimiento funcione. Pero buscar hacer las cosas de la mejor manera posible, es una excelente cualidad y una increíble oportunidad. Actualmente el 58% de los graduados universitarios somos mujeres y tenemos la capacidad de hacer empresas con productos con excelente calidad. Puede que sí tengamos que bajar un poco el estándar, y aceptar que equivocarnos es sólo un paso más en nuestro camino para alcanzar lo que buscamos.

La realidad es que no nos gustan los mismos sectores que a los hombres, preferimos crear empresas que nos ayuden a equilibrar nuestra vida profesional con la personal, y que generen un impacto social. Nuestras empresas suelen estar más en el sector Salud & Bienestar, Gastronomía, Moda & Diseño y Ocio; y poco en el mundo de la tecnología, donde se esperan crecimientos exponenciales, y ante la sociedad, tienen mayor prestigio.  Sin embargo, tenemos que romper los estereotipos que encasillan el tipo de emprendimientos que solemos crear las mujeres, y aceptar que nosotras somos capaces de entrar en sectores tradicionalmente dominados por los hombres.  Por ejemplo, actualmente hay fuertes movimientos liderados por mujeres, que buscan incentivar a otras, a crear empresas tecnológicas y las apoyan en su travesía, como Girls Who Code o Geek Girls LATAM.

En MERAKIU hemos leído la historia de muchas emprendedoras que comienzan su negocio porque quieren cambiar radicalmente la vida que llevan. Algunas lo hacen porque se convierten en madres y quieren poder tener tiempo para estar con sus hijos. Otras, porque están cansadas de trabajar para otros. Y la mayoría, porque quieren hacer algo que las apasione y que su trabajo se convierta en su mayor hobby. Cuando concebimos ese negocio ideal que nos ayude a llevar la vida de nuestros sueños, en algunas ocasiones buscamos ser una gran multinacional con presencia global, pero en otras queremos generar impacto local en la vida de las personas que nos interesan. Y en nuestra opinión todos los negocios son igualmente valiosos, puede que algunos generen ventas millonarias, pero otros, cambian o mejoran la vida de las mujeres que están detrás, y ya sólo por eso merecen ser reconocidos.

El otro día, me dijeron, “ustedes las mujeres no se saben dar el valor que se merecen. Y en el emprendimiento les pasa lo mismo que en el mundo de la restauración, llevan cocinando toda la vida, pero los hombres son los que se ganan las estrellas Michelin”. Y que generalmente una mujer se queda detrás de los fogones sin crear empresas potentes, mientras los hombres salen, son los chefs de moda y expanden su nombre a todo el mundo. Tal vez tengan algo de razón, actualmente solo el 9,2% de las estrellas Michelin son mujeres, pero las cosas están cambiando y cada vez hay muchas más. Pero también creemos, que no necesariamente todas las mujeres queremos tener una Michelin en nuestro negocio gastronómico, conocemos emprendedoras que tienen productos de excelente calidad, que nunca tendrán Michelin, pero que alegran y “endulzan” la vida de muchas familias todos los días. El problema es que no las conocen, porque la verdad, no sabemos darnos el valor que nos merecemos.

Puede que todavía nos falte un largo camino por recorrer, y que tenemos que hacer un increíble esfuerzo para incrementar el número de empresas creadas por mujeres que actualmente no supera el 35% en el mundo. Pero decir que no emprendemos, y que nuestros emprendimientos no valen la pena, es otro cuento.

Mujeres, contemos nuestra historia al mundo, démonos a conocer, hagámonos visibles, compremos nuestros increíbles productos, nosotras, que tenemos el 85% del poder de decisión de compra, y lo estamos utilizando hoy para comprar en empresas que no hemos creado.

Por eso les pedimos a todas las mujeres emprendedoras que todos los días se levantan a luchar porque su negocio, ya sea grande o pequeño, con alcance local o global, con o sin premios y estrellas; que digan en alto muy orgullosas “#SIEmprendo” y le demostremos al mundo que SI ESTAMOS EMPRENDIENDO y estamos inspirando a otras más a seguirnos los pasos.

 

Gracias Daniela Violi, por crear nuestra ilustración inspiradora para que todas le digamos al mundo #SiEmprendo, y Mónica Álvarez, porque con tus manos NIKA ha creado las mejores pulseras para este campaña.

 

Escrito por Carolina Galán

Co-fundadora de MERAKIU

#SiEmprendo

 

 

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1 comentario

  1. María consuelo villar cleves

    Deseo estar en Merakiu…tengo mi propio negocio de venta de perfumes tester de grandes marcas

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