Ser empresaria cultural y no morir en el intento

En nuestra comunidad de mujeres MERAKIU tenemos la fortuna de contar con una mujer que ha sido una de las mas importantes pioneras en la industria cinematográfica Colombiana, ella es Joyce Ventura. Una mujer brillante, entusiasta, apasionada  por su trabajo como ninguna. Con una trayectoria marcada por su constancia y espíritu visionario, ha logrado posicionarse desde hace […]

En nuestra comunidad de mujeres MERAKIU tenemos la fortuna de contar con una mujer que ha sido una de las mas importantes pioneras en la industria cinematográfica Colombiana, ella es Joyce Ventura. Una mujer brillante, entusiasta, apasionada  por su trabajo como ninguna. Con una trayectoria marcada por su constancia y espíritu visionario, ha logrado posicionarse desde hace muchos años en el ámbito internacional con nombre propio. Por eso, nadie como ella para hablarnos con toda la autoridad del caso sobre cómo ser una emprendedora cultural y no morir en el intento. Esta semana además estrena su último trabajo, la co-producción colombo-argentina “Adiós Entusiasmo”.

La hemos entrevistado porque sin duda su experiencia y trayectoria serán motivo de inspiración para todas las mujeres MERAKIU que quieren apostarle a emprender en las industrias culturales.

M/ Joyce, tú has sido realmente una de las pioneras del cine en Colombia, y Latinoamerica. Fundaste tu primera productora en el año 71, ¿Cómo fueron esos inicios tuyos en la industria? ¿Qué te llevó a emprender en un área bastante virgen en Colombia en aquellos tiempos? 

 J.V. / Pues realmente la industria cinematográfica si ha progresado mucho desde el 71 a esta fecha. Yo era, como muchas, una adolescente bastante inquieta y sin duda el arte me atraía enormemente. Pero el cine era algo lejano. Iba a estudiar sociología cuando conocí a Ciro, mi esposo. Y gracias a él descubrí mi pasión por este medio.

 

M/ Desde un primer momento, tú le diste una dimensión internacional a tu trabajo. Las películas y documentales que has hecho no sólo tienen un fuerte trasfondo social sino que además, desde siempre, y cuando todo el mundo se centraba en un ámbito bastante local, tu trabajo toca temas con impacto internacional, y siempre tuvo relevancia en ese ámbito, cómo lo muestran las muchísimas nominaciones, premios y distinciones internacionales de tu trabajo. ¿Qué te llevó a apostarle a trascender fronteras cuando nadie le apostaba a eso en Colombia? ¿Ha valido la pena ese gran esfuerzo?

 J.V/ Hacer una película es una trabajo arduo, no solamente a nivel creativo, sino también a nivel económico. Implica un gran esfuerzo, sobre todo en aquellos tiempos en que el cine se hacía con aparatos muy engorrosos, costosos y se requería un numeroso equipo humano. Muy pocas películas logran recuperarse en sus mercados locales. Aun hoy en día es indispensable buscar salidas internacionales. Y Definitivamente si ha valido la pena ese gran esfuerzo.

Para mí el cine ha sido mi modus vivendi, pero también una pasión. ¡Es una suerte poder trabajar en un medio que te apasione!

 

M/ ¿Cuál o cuáles han sido los trabajos que más te han marcado, y por qué?

J.V/ Yo creo que me he gozado todo, todo mi trabajo a pesar de haber pasado por momentos agridulces. Pero hay películas como Gamín de Ciro Duran que nos implicó 3 años de rodaje, pero que tuvo una gran resonancia. Salió en el Festival de Cannes y obtuvo más de 15 premios en Festivales Internacionales de Cine en diferentes partes del mundo. Luego  vino el G3, que fue un importante intento para establecer cadenas de coproducción  entre Colombia, México y Venezuela con películas como “La Nave de los sueños” y “La toma de la Embajada”, “Bésame mucho”, “Juegos bajo la luna” y muchas otras. Y aunque no todo este trabajo respondió a nuestras expectativas, fue muy importante la experiencia adquirida. Éramos pioneros en una naciente industria en Colombia. Biblioburro de Carlos Rendón también fue otro interesante trabajo. Y ahora estamos muy orgullosos de la última co-producción Colombo-Argentina que es Adiós Entusiasmo de Vladimir Duràn.

 

 

 

M/. En MERAKIU creemos que las historias de las mujeres exitosas en sus carreras tienen un gran impacto y pueden inspirar a muchas otras, pero sobre todo inspira mucho saber cómo las mujeres pioneras y exitosas se han sabido sobreponer a momentos de duda, de fracaso, de decepción, y se han mantenido fieles a sí mismas. En materia de emprendimiento esa parte es vital porque la mujer siempre encuentra mucha resistencia en su mismo entorno, y creer en ellas mismas y en su proyecto es muy importante. Cuéntanos sobre esos momentos de tu carrera, de tu vida como empresaria, qué te han enseñado y cómo los superaste.

J.V/ El “Quehacer “en toda actividad implica sin duda riesgos. La vida misma está llena de permanentes riesgos, no solamente en empresas, en grandes o pequeñas decisiones cotidianas, en las relaciones humanas, en fin no terminaría de enumerarlos, pero eso la hace aún más emocionante.

Lo esencial es saber analizar y equilibrar todas las opciones, tanto las del éxito, como las del fracaso. El éxito tampoco es fácil de manejar, a veces se pierde perspectiva. Y del fracaso se debe sacar la mejor lección. Pero siempre debe permanecer ese impulso de querer hacer, ese va implícito en querer vivir.

 

Esto se aplica al emprendimiento. Obviamente no todos los momentos son gratos. Sufrí mucho cuando temí perder mi casa hipotecada para poder hacer una película, pero en el balance final, me he gozado mucho todo mi trabajo.

 

M/¿Cuál ha sido el mejor consejo que has recibido en relación con tu faceta de empresaria?

J.V.  Me parece que una empresaria debe tener  una buena dosis de creatividad, de perseverancia y de ética.

 

M ¿Qué es lo que te hace diferente a las demás productoras de cine en Latinoamérica, y cual crees tú que es tu sello personal, que indiscutiblemente hace que te hayas podido mantener por tanto tiempo? ¿Cuál es esa parte de ti y de tu trabajo que lo hacen único e irreemplazable?

 J.V. / ¡Creo que eres muy generosa en tus apreciaciones! No me considero muy diferente a muchas productoras de América Latina. Todas hemos debido luchar con la inspiración, la creatividad, las finanzas, la organización, el cansancio, las sensibilidades humanas, lo imprevisto, la culpabilidad por la cantidad de tiempo dedicado a la familia y tantas cosas más, pero siempre debió primar el entusiasmo, la pasión por el trabajo. ¡Y unas con mucho más éxito!

 

M/ Tus eres una mujer de familia, me consta la gran importancia, que mantener a tu familia unida y cerca tiene para ti. Te conozco desde que vivías junto a tu hermana, sus respectivos maridos y los hijos de ambas en una enorme casa en las montañas de Bogotá, en un entorno maravilloso, como una gran familia. Tu carrera también ha estado muy ligada a la familia, y esa es una postura muy valiente y arriesgada, que tú has sabido compaginar con maestría. Cuéntanos sobre eso. ¿Cuáles son los retos, exigencias, bondades, satisfacciones que eso ha traído en tu vida?

J.V/ Siempre he tenido claro que mi familia es parte primordial en mi vida, pero eso no implica que uno no pueda y deba desempeñarse en otros campos. Tuvimos la suerte de poder vivir de una manera muy particular, que creo ha dado lindos frutos. Efectivamente para no descuidar a nuestros hijos con las intensas horas de trabajo y los numerosos viajes, mi hermana, su exmarido, mi marido y yo que éramos socios de la misma empresa productora, además vivimos en una gran casa bi-familiar. Siempre quedaba una de las parejas al mando de la casa y al cuidado de los hijos. Fue algo bastante sui generis que no creo sea fácil de replicar, ¡pero para mí fue hermoso!

 “Yo diría que hay que tener una base de talento, preparase muy bien a nivel intelectual y tener pasión por su trabajo para poder perseverar.”

 

M ¿Cuál sería el mejor consejo que le darías a una mujer Latinoamericana que está incursionando en el Cine, y en general en las industrial culturales?

J.V/ Hoy en día hay mucha gente trabajando en cine. Además se ha democratizado mucho esta industria porque los equipos ya son más manejables. La competencia es fuerte. Yo diría que hay que tener una base de talento, preparase muy bien a nivel intelectual y tener pasión por su trabajo para poder perseverar. Con pasión se logra sobrellevar muchos de los momentos amargos que se viven. Y al final solo quedan las numerosas satisfacciones

 

M/. Cuéntanos sobre tu última película ADIÓS ENTUSIASMO que tiene muchísimas nominaciones. ¿Porque es calificada de experimental y arriesgada, pero también íntima y entrañable? ¿Tiene un especial significado para ti?

J.V/ Adiós Entusiasmo” es el primer largo metraje de Vladimir Durán. Su primer corto metraje “Soy tan feliz” fue seleccionado en la competencia oficial en el Festival de Cannes y este largo metraje abrió en el Festival de Berlín. Después ha obtenido numerosos premios en el Festival de Cartagena, en el Bafici en Argentina, en España y ¡hasta en Rusia!

“Muchos críticos de cine dicen que las primeras películas de un realizador talentoso a veces tienen un sello muy particular, muy personal que las hace únicas y memorables. Y sin duda esta lo es. Es una historia que a pesar de lo diferente se puede identificar con numerosas situaciones que vivimos diariamente. Los personajes son auténticos y los actores excelentes. La puesta en escena, fotografía y cámara son impecables. Estamos muy orgullosos de poder mostrar esta película en Colombia.”

 

 

 

M/ Finalmente, ¿Cuál es tu opinión personal sobre el movimiento #MeToo? ¿Cuáles son, han sido y serán sus implicaciones en la industria del cine?

 J.V. / En la pasada entrega de los premios Cesar a mejor actriz en Francia, la ganadora quiso ponerle humor a su mensaje de agradecimiento al recibir la estatuilla y dijo que lamentablemente con el movimiento “Me Too”, los productores ya no eran tan “simpáticos” y las actrices ahora debían ser más profesionales y aprenderse mejor los roles. Me gusta el humor en la vida, pero el acoso sexual es un tema muy serio.

Si bien en algunas esferas privilegiadas, las mujeres nos sabemos defender, todavía nos queda un gran trabajo por hacer en la mentalidad masculina. Este movimiento debe servir para educar a los hombres y para empoderar a las mujeres.

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